martes, 29 de enero de 2013

El puente internacional más corto del mundo
La Frontera de Estados Unidos y Canadá entre Nueva York y Ontario recorre durante unas cuantas decenas de kilómetros el Río San Lorenzo (Saint Lawrence) en la zona conocida como las Mil Islas o Thousand Islands. En este lugar los agrimensores británicos y norteamericanos que trazaron la frontera allá por el siglo XIX decidieron que la línea de separación de ambos países no tocara tierra y zigzagueara entre las islas, dejando a un lado o a otro de la frontera los distintos islotes y peñascos que componen el archipiélago fluvial. La frontera discurre, supuestamente, entre dos islas extremadamente cercanas conocidas con el nombre de Islas Zavikon. En la isla mayor de las dos se encuentra un domicilio privado, cuyo jardín trasero se encuentra en el islote más pequeño. Entre ambos pedazos de Tierra existe un pequeño puente, que es presentado a los turistas como el puente internacional más corto del mundo.

1 comentario:

  1. UNA LEYENDA TENAZ
    Leyenda: Relación de sucesos que tienen más de tradicionales o maravillosos que de históricos o verdaderos. (Diccionario de la Real Academia Española)
    El “puente internacional más corto del mundo” situado en la isla Zavikon, región de “Thousand Islands”, es una leyenda que perdura tenazmente a través de los años. La isla Zavikon, que comprende una isla principal y un pequeño islote (al cual se le conoce también como “la pequeña isla Zavikon”), se encuentra en territorio canadiense. El puente peatonal que allí se levanta, no tiene nada de internacional y esto puede corroborarse fácilmente consultando cualquier mapa oficial de la región, ya sea de procedencia canadiense o norteamericana. El límite internacional sobre el río San Lorenzo pasa muy cerca de Zavikon (a unos 140 m al suroeste) y la isla se encuentra integrada al condado de Leeds and Grenville, en la provincia de Ontario.
    La leyenda del “puente internacional más corto del mundo” habría nacido en los años 1880 y es difícil establecer cuál fue el origen exacto de la misma ya que la soberanía sobre la isla nunca fue un motivo de litigio entre los estados limítrofes y el tratado que define los límites internacionales en esta región, no da lugar a interpretaciones confusas para determinar la línea divisoria.
    En varias tarjetas postales antiguas, se puede ver un mástil con la bandera norteamericana flameando sobre el islote de Zavikon, que está unido a la isla principal por el pequeño puente; sobre esta última se ve otro mástil enarbolando una bandera británica junto al complejo residencial que existe en la isla (Canadá no tenia bandera propia por aquel entonces). Esto pudo haber sugerido que el límite internacional separaba ambos territorios insulares y el pequeño puente privado adquirió entonces la supuesta categoría de “internacional”. Que la bandera norteamericana permaneciera izada en la “pequeña Zavikon” podría explicarse por el hecho de que varios de los propietarios que tuvo la isla fueron norteamericanos y quizás por exceso de patriotismo, alguno decidió enarbolar ese pabellón extranjero en territorio canadiense.
    Otra causa de confusión pudo ser la instalación de un “borne fronterizo de referencia” en el islote de Zavikon. Su emplazamiento no indica la frontera misma, sino que sirve a la “Canada/United States International Boundary Comission” para calcular los puntos geográficos de inflexión de la línea imaginaria que establece el límite internacional sobre el río.
    Sea cual fuera el origen de la leyenda, quienes más han colaborado en difundirla han sido los guías turísticos de la región de “Thousand Islands”. Aún hoy todos los circuitos que pasan frente a Zavikon señalan el “puente internacional más corto del mundo” y los barcos se detienen algunos minutos para que los turistas puedan tomar fotografías. La misma referencia aparece también en varias publicaciones y tarjetas postales que se venden como recuerdos de viaje. Resulta difícil explicar por qué, a pesar de todas las facilidades que existen actualmente para obtener las informaciones correctas, se sigue contando esta historia falsa a los turistas desprevenidos, sin aclararles que solo se trata de una leyenda.
    ¿Estarán convencidos los responsables de la industria turística local de que es necesario tener un “puente internacional más corto del mundo” para atraer turistas a la región? ¿Será por eso que no hay interés en informar la realidad a los visitantes? Quién sabe, pero una manera fácil de terminar con la leyenda (o más bien con la patraña) sería enarbolar en permanencia una bandera canadiense sobre la “pequeña Zavikon”. Así quedaría bien claro a qué país pertenece este pequeño territorio insular.-

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